El sector eléctrico peruano vive una transformación impulsada por las energías renovables (RER). A pesar de su enorme potencial, la falta de modernización normativa frena una inversión de $12,500 millones que podría reducir drásticamente las tarifas eléctricas.
Crecimiento récord: En los últimos 5 años, la producción solar y eólica creció un 23%, muy por encima del 3% de la demanda general. Ya representan el 10% del sistema nacional.
Ahorro estratégico: Durante emergencias de suministro, las renovables han logrado reducir hasta en un 50% los costos de generación comparado con el uso de diésel.
Traba regulatoria: El marco legal actual (de 1992) es obsoleto. Se requiere reglamentar la Ley 32249 para separar la venta de energía y potencia, permitiendo que las RER compitan por bloques horarios.
Alerta 2028: Si no se activan nuevos proyectos eficientes pronto, el país enfrentará un déficit energético que disparará los precios en los próximos dos años.
Impacto social: La tecnología de baterías está permitiendo electrificar la Amazonía de forma limpia y silenciosa, mientras que la movilidad eléctrica se perfila como la clave para reducir la contaminación en ciudades críticas como Lima.
Perú tiene el recurso y el capital listos; solo falta previsibilidad regulatoria para que el beneficio de la energía barata llegue finalmente al recibo de luz del ciudadano.