El incremento de tarifas eléctricas en el norte del país pudo evitarse
El país necesita decisiones regulatorias urgentes para que esta situación no se repita
El reciente incremento del costo de la electricidad registrado en el norte del país constituye una señal de alerta para todo el sistema eléctrico nacional. Más que un episodio aislado, evidencia la necesidad de adoptar decisiones regulatorias que permitan diversificar la matriz energética, fortalecer la seguridad del suministro y evitar que situaciones similares impacten a usuarios y empresas en otras regiones del Perú.
Este año hemos sido testigos de acontecimientos que generaron limitaciones en el suministro eléctrico y un incremento exorbitante del costo de la electricidad, en perjuicio de los usuarios y del desarrollo económico nacional, con costos marginales que superaron los 250 USD/MWh a nivel del sistema. Hechos como la interrupción del suministro de gas natural de Camisea a las plantas de generación térmica, la menor disponibilidad de generación hidroeléctrica y las limitaciones de transferencia de energía del sistema de transmisión Centro-Norte son una clara señal de que diversificar la matriz energética peruana es un tema urgente y prioritario.
Durante los últimos 20 años, nuestro país ha mantenido una matriz eléctrica basada principalmente en gas natural y recurso hídrico, por ser los recursos más disponibles en su momento. Hoy, gracias al avance tecnológico, las energías renovables no convencionales se han convertido en la opción más económica, capaz de ofrecer electricidad a menor costo y con generación a nivel regional.
La falta de priorización en la reglamentación de la Ley 32249 frena la inversión en energías renovables.
Desde enero de 2025 se encuentra pendiente la aprobación de la reglamentación de la Ley 32249, norma que estableció los aspectos técnicos necesarios para equiparar las condiciones de competencia entre las distintas fuentes de energía, actualizando una legislación diseñada para la generación hídrica y térmica hacia un marco abierto a las nuevas tecnologías que hoy son tendencia mundial.
En su lugar, se ha optado por soluciones de corto plazo, poco técnicas y que implican riesgos para la seguridad del sistema eléctrico, como por ejemplo el Decreto Supremo N.° 013-2026-EM, aprobado en julio de este año. Esta norma, para aliviar la congestión del enlace Centro-Norte, autorizó su operación por encima de los límites normales de carga hasta diciembre de 2027, trasladando el riesgo al usuario final
Urge tomar acción de manera integral y sostenida.
La SPR exhorta al Gobierno que inicia funciones, a priorizar dentro de su agenda la aprobación de la reglamentación de la Ley N°32249 como una medida estratégica para fortalecer el sistema eléctrico nacional.
Reglamentar esta ley permitirá atraer nuevas inversiones, impulsar una mayor competencia entre tecnologías de generación, reducir la exposición a evenos que elevan los costos de la electricidad y evitar que situaciones como las ocurridas en el norte del país se vuelvan permanentes.
El Perú cuenta con el potencial, la tecnología y la base legal establecida mediante la Ley 32249 publicada en enero del 2025, para avanzar hacia una matriz energética más diversificada y competitiva. La decisión pendiente es regulatoria. Actuar ahora permitirá proteger a los usuarios, fortalecer la seguridad energética y acompañar el crecimiento económico del país.